
Todas las pelis que he visto de Howard Hawks me encantan. Todas: “Camino a la gloria”, “La cuadrilla del amanecer”, “La fiera de mi niña”, “El boxeador y la dama”, “Sólo los ángeles tienen alas”, “El fuera de la ley”, “Tener y no tener”, “Bola de fuego”, “Nace una canción”, “Me siento rejuvenecer”, “Luna nueva”, “El dorado”, “La novia era él”, “Río rojo”, “Rio Bravo”, “Los caballeros las prefieren rubias”, “Su juego favorito” (sí, esta también), “Hatari”… no,”Hatari” no, es cierto: están todos muy viejos, incluido John Wayne, y tardan una eternidad en cepillarse un puto rinoceronte desde un jeep. Oh, espera, si ni siquiera le dan!.
El caso es que tengo ya a punto de caramelo “Cuatro páginas de la vida”, una cosa a cinco manos dirigida por Hawks, Henry Hathaway, Jean Negulesco y dos más, con intervenciones de Charles Laughton, Marilyn, Richard Widmark, …. escrita por Steinbeck… en fin, necesito urgentemente que sea ya viernes noche y saber si puedo sumarla a la lista de arriba. Fideuá, pollo al parmesano, mango, vino, copa (cepanyani de salmón / sashimi de caballa / galletas Catago) y Howard: roll on the rusted days.
La foto de arriba es de Reel Classics, una página cojonudísima para bajar fotos y posters de cine clásico en alta. Y hay otra aún más completa: Doctor Macro. De nada.